Muchas personas y empresas obtienen una sentencia, una conciliación o un acto administrativo que reconoce a su favor una suma de dinero a cargo de una entidad del Estado y, aun así, esperan meses o años para recibir el pago. En esos casos, la ley contempla el reconocimiento de intereses de mora como una forma de compensar la demora. Conocer cómo funcionan es clave para no dejar de reclamar lo que corresponde.
¿Qué son los intereses de mora en obligaciones a cargo del Estado?
Los intereses de mora son la suma adicional que se causa cuando una entidad pública no paga oportunamente una obligación a su cargo. Pueden originarse en distintos títulos: una sentencia judicial, un laudo arbitral, un acuerdo conciliatorio o un acto administrativo que reconoce, por ejemplo, una prestación social o una acreencia a favor de un particular. Su finalidad es compensar al acreedor por el tiempo que estuvo privado del dinero y por la pérdida de su poder adquisitivo.
¿Desde cuándo se causan?
Cuando una obligación queda en firme, la entidad no está obligada a pagar de manera inmediata: la normativa le concede un plazo para cumplir. Solo una vez vencido ese plazo sin que se realice el pago, la obligación entra en mora y comienzan a causarse los intereses moratorios. Por eso es importante identificar con precisión la fecha de firmeza del título y la fecha en que la entidad debía pagar.
Dependiendo de la etapa —el periodo previo al vencimiento del plazo o el periodo posterior, ya en mora— puede aplicarse una tasa distinta. Por esta razón, la liquidación de intereses frente a entidades del Estado suele requerir un cálculo técnico que tenga en cuenta el tipo de obligación, las fechas relevantes y las reglas vigentes al momento de la mora.
Pasos prácticos para reclamar el pago y los intereses
Aunque cada caso es particular, la reclamación suele seguir una ruta similar:
- Revisar el título y su firmeza. Confirmar que la sentencia, el acto o el acuerdo se encuentra ejecutoriado y determinar el monto reconocido.
- Presentar la solicitud de pago. Radicar ante la entidad la cuenta de cobro o el derecho de petición correspondiente, con los soportes necesarios.
- Hacer seguimiento a los plazos. Vigilar el vencimiento del término de pago para establecer desde cuándo se causan los intereses.
- Liquidar correctamente. Calcular el capital y los intereses con las fechas y tasas que correspondan a cada periodo.
- Acudir a la vía de cobro. Si la entidad no paga, la ley prevé mecanismos para exigir el cumplimiento por la vía judicial.
El modelo de cuota litis: reclamar sin costos iniciales
Uno de los obstáculos más frecuentes para reclamar frente al Estado es el costo de asumir un proceso. En Vindex Legal Solutions trabajamos bajo el modelo de cuota litis: el cliente no asume honorarios iniciales, y estos se pactan como un porcentaje de lo que efectivamente se recupere. Así, el interés del acreedor y el de la firma quedan alineados en un mismo objetivo: lograr el pago de la obligación.
Acompañamiento profesional para su caso
Reclamar una obligación a cargo del Estado y liquidar correctamente sus intereses puede marcar una diferencia importante en el monto final que se recibe. Cada situación depende del tipo de título, de las fechas y de la normativa aplicable, por lo que conviene una revisión profesional antes de radicar cualquier solicitud.
Si tiene una sentencia, un acto administrativo o una acreencia pendiente de pago por parte de una entidad pública, en Vindex Legal Solutions podemos estudiar su caso. Escríbanos al correo info@vindexlegal.co para orientarle sobre las alternativas disponibles.
